La fabrica se había tragado una jornada mas, y las maquinas habían succionado de los músculos del hombre cuantas fuerzas necesitaran. El día habiase borrado de la vida, sin dejar rastro alguno; el hombre había dado un paso más hacia la sepultura; pero veía cerca, ante si, el gozo del descanso. Maximo Gorky, la madre.
-Aprender y luego enseñar a los demás.
-Aprender y luego enseñar a los demás.Nosotros los obreros, tenemos que aprender. debemos saber, debemos comprender porque la vida es para nosotros tan penosa. Maximo Gorky, la madre.
A eso lo llamaban algunos, pomposamente civilización, progreso
A eso lo llamaban algunos, pomposamente civilización, progreso. La esperanza de la patria estaba allí; con el sacrificio de unos pocos se aseguraba la tranquilidad de muchos; era necesario que el valle perdiera su aspecto bucólico para que la nación recobrara su estabilidad económica. Al menos, tales cosas decían los oradores que acudieron a convencer a los campesinos de la conveniencia de abandonar las cosechas, de trocar la azada por la piqueta, de cambiar el maíz por las piedras negras del carbón. La rebelion de las ratas, Fernando Soto Aparicio.
Antes todo era sencillez, rusticidad, paz
Antes todo era sencillez, rusticidad, paz. Y de pronto el valle se vio invadido por las maquinas; el medio día fue roto por el grito estridente de las sirenas; los caminos se perdieron bajo toneladas de polvo y anchas vías cruzaron el verdor de los sembrados; los árboles, cercados por el humo, envejecieron y terminaron por perder sus hojas y sus nidos; y el silencio, ese bendito silencio que era como un manto protector tendido sobre el campo, huyo para siempre hacia las montañas.